entre callaos y algas.
En los barrancos y cuevas,
hogares de la montaña.
Entre pencas y amapolas,
entre corales y lapas,
y hasta en la caracolas
se escucha latir su alma.
Es espíritu latente
sumergido en las entrañas
del Atlántico que baila
y lo mece en una cama .
Es la causa de mi tierra
emblema de las Canarias.
¡No despiertes, padre Teide!
Yo te cantaré una nana.
Verónica. A. R.


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